No quiero contar toda la historia, solo mencionaré un fragmento que resume la situación, lo cual hago con el fin de liberarme de ciertas emociones dolorosas. Hace tiempo me enamoré del hombre de esta fotografía, se llama Óscar Monroy Corona quien vive en Ocoyoacac, Estado de México. Llegué a admirarlo, me sentí acompañada y escuchada por él, decía que quería que yo fuese la madre de sus hijos, que me amaba y que podríamos iniciar una vida juntos para formar nuestra familia, el caso es que acordamos comprar una casa, cada quien daría la mitad. Llegó el momento de firmar papeles y lo hice, la deuda me la quedé yo pues no podíamos hacer la compra juntos, el caso es que un día, simplemente me bloqueó sin explicaciones, solo me había depositado ciento treinta mil pesos, derivado de ello entré en crisis, porque me di cuenta que tendría que pagar casi dos millones de pesos SOLA. Entré en modo trauma, cómo era posible que alguien me haya engañado de esa manera. En algún punto me sentí como una tonta, sin embargo yo simplemente confié en él, la mala persona es él, quien dio su palabra. En mi crisis pude sentir una enorme ansiedad, me dio insomnio crónico, sin embargo poco a poco he aceptado que solo me queda luchar para poder pagar la deuda, ni mis gritos ni mi llanto pagarán semejante deuda. Mientras tanto él feliz con su camioneta Bronco Sport y asistiendo a conciertos como el de Megadeth.
Estoy cansada que como mujeres tengamos que callar la voz ante hombres así, que engañan para no sé qué fines perversos. ¿Qué ganó él? ¿Para qué hacer tanto daño?. De esta mala experiencia les puedo decir que no confíen tan fácil en los hombres. No se dejen llevar por sus sonrisas, porque en el fondo puede haber mucha maldad.
Sé que saldré hacia adelante poco a poco, soy trabajadora y algún día hallaré la luz. Al menos tengo mi casita.
#óscarmonroycorona
