El gusto por estudiar

Hace muchos años, recuerdo que en la Prepa Tec daban conferencias y me quedé a estudiar en el ITESM una carrera que no me interesaba mucho: Ingeniería Industrial y de Sistemas, sin embargo gracias a esta pude ingresar a muchos trabajos diferentes. Entre mis memorias están las de gente mayor de 50 años que comentaba que ya iban por su tercera maestría o cosas por el estilo. Ahora que ya voy rumbo a esa edad, me doy cuenta que me gusta estudiar y aprender, mantenerme en movimiento y evolución personal, siempre veo esa capacidad de asombro en mi, lo cual es notorio cuando empiezo a leer un libro que me brinda información sorprendente. Aunque suene extraño leyendo el libro de Resonancia Mórfica del biólogo Sheldrake, sentía una emoción indecible, a la vez empezaba a alejarme de los temas comunes, sintiéndome parte de algo enorme y emocionante, algo en mí se sanaba misteriosamente. Una remembranza buena es que me gustaba mucho hacer tarea de cálculo, aunque a veces la dejaran en equipo, me gustaba realizar todos los problemas, se me hacía muy entretenido, igual mis clases de confiabilidad, una materia con solamente 6 alumnos, recuerdo estar en la biblioteca resolviendo problemas y contenta de cómo razonaba e iba entendiendo, muchas matemáticas y sin una calculadora Texas, o cuando me tocó realizar una ponencia usando la regresión lineal, fue divertido descubrir la magia y aplicación de conceptos.

Actualmente tengo 3 cédulas profesionales, en un par de años voy por una cuarta, sé que iré por una quinta y hasta una sexta. Me siento bien de que no es porque tenga el issue inconsciente de que mi madre me quiera, en realidad lo hago por mi y para mi, si en el camino puedo apoyar a otros, mejor, aunque la realidad es que en la industria nos desaprovechan. La idea es pasar esta vida abriendo la mente, explorando tantas posibilidades...

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